El anuncio de las fiestas los convites oaxaqueños | El Imparcialito

El anuncio de las fiestas los convites oaxaqueños

¿Sabes qué es un convite?

Es julio y en Oaxaca este mes es de fiesta, sabor y diversión. Es el mes de la Guelaguetza, una fiesta donde las regiones del Estado llegan a la capital para mostrar tanto a turistas nacionales como extranjeros, sus constumbres, tradiciones y bailes.

En julio, las calles céntricas de la capital oaxaqueña ya se han llenado de música, danza y color, pues desde el pasado viernes 5 de julio, las delegaciones de las 8 regiones del Estado, han mostrado al mundo a través de los tradicionales convites, parte de la gran riqueza que caracterizan a Oaxaca.

 

¿Sabes qué es un convite?

Cuándo decían nuestros antepasados ¡Vamos al convite! Era porque iban a una fiesta. La palabra es de origen catalán: convit que significa convidar, es decir compartir, dar. También se usa para invitar a una festividad, por eso a modo de convite, los pueblos de Oaxaca invitan a la gran celebración de la guelaguetza.

El convite es el anuncio a las festividades de las comunidades de los Valles Centrales, en las cuales participan grupos tradicionales portando coloridos atuendos e invitando a la gente a prepararse para la fiesta grande. Es una convivencia con el público donde se baila, se canta, donde se reparten bebidas tradicionales, productos artesanales y gastronómicos y por supuesto es una convivencia donde hay mucha algarabía con la presencia de bandas músicales de viento, marmotas, faroles y monos de calenda.

 

 

Es un desfile donde las delegaciones participantes tienen la oportunidad de dar una probadita de sus tradiciones y sus costumbres. Es decir, es una fiesta que invita a otra fiesta. Y efectivamente, los cuatro convites que ya se celebraron en Oaxaca, nos anunciaron que estamos de fiesta y que viene la fiesta mayor.

Y ¿qué creen? en el primer convite, mismo que salió de la Cruz de Piedra, me llamó mucho la atención la Delegación Infantil de Chinas Oaxaqueñas de doña Genoveva Medina, quienes encabezaron este recorrido. ¡Todos se veían espectaculares! Las niñas se veían muy guapas luciendo sus enaguas de satín de colores muy vistosos y sus blusas blancas de cajón, deshiladas y bordadas, sin faltarles en su cabeza, su pesada y colorida canasta de carrizo adornada de flores.

 

Y los niños se veían geniales, portando su pantalón de manta y bailando muy felices, unos con sus faroles y marmotas y otros cargando los monos de calenda. Que importante es que desde pequeños disfrutan y viven las tradiciones oaxaqueñas, ellos continúan el legado que dejó doña Genovena Medina (†), una oaxaqueña entrañable, quien desde 1957 fundó la Delegación de las Chinas Oaxaqueñas.

El convite termina con una lluvia de juegos pirotécnicos y mucho baile, avisándonos que Oaxaca está de fiesta.

¡Viva Oaxaca!