El falsificador de timbres más famoso | El Imparcialito

El falsificador de timbres más famoso

Hola amigos que nos leen en El Imparcialito, el día de hoy estoy muy emocionado pues les contaré la historia de Jean de Sperati, uno de los más famosos falsificadores de timbres postales de todos los tiempos.

La interesante historia de Sperati comienza con su nacimiento en Pisa, Italia en 1884, era hijo de una familia de impresores y fotógrafos y debido a esto desde su adolescencia aprendió diferentes técnicas de grabado e impresión y conoció muchísimos tipos de tintas y papeles. La familia de Sperati fue acusada de falsificación en Pisa y tuvieron que huir a Francia en 1909.

Jean continuó con el negocio familiar y se volvió grabador e impresor pero a la par comenzó a realizar reproducciones de timbres postales de gran valor como pasatiempo. Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial y la incertidumbre económica muchos inversionistas ricos de Europa le encargan realizar reproducciones de timbres raros y de alto valor económico como una inversión ya que los timbres eran más fáciles de transportar y de esconder que el dinero.

En 1942 Jean realiza un envío de Francia a Portugal pero su paquete es abierto para una inspección debido a la censura de guerra y el gobierno francés encuentra diferentes planillas enteras de timbres postales alemanes y franceses, debido a esto Jean es acusado de contrabando, lo que suponía una condena de muchos años en la cárcel. Para librarse de ese cargo confesó que no se trataba de timbres reales sino de reproducciones artísticas sin ningún valor filatélico hechas por él. Sperati siempre argumentó que sus reproducciones no pretendían estafar a nadie y que eran realizadas con fines artísticos denominándolos como “arte de la filatelia”, argumentaba que todas las piezas elaboradas por él estaban firmadas en el dorso del timbre y por ello pudo librarse de la cárcel pagando una multa. Las piezas elaboradas por él gozaban de una gran calidad de elaboración llegando al grado de pasar como timbres originales ante los ojos de expertos filatelistas y debido a ello fue una figura muy polémica en el mundo filatélico.

Al terminar la guerra se reanudó el proceso en contra de Jean y se le declaró culpable de falsificación pero debido a su avanzada edad no fue enviado a prisión. Poco tiempo después la Asociación Filatélica Británica (BPA) le otorgó una fuerte suma de dinero a cambio de que dejara de realizar sus “obras de arte” y cuando Jean murió en 1957 la BPA adquirió todas las existencias que tenía en su taller y hoy en día se exhiben en el Museo Británico.

Como puedes ver la filatelia también está llena de historias dignas de una película. Los invito a que descubran más sobre estos pequeños trozos de papel visitando el MUFI cualquier día de la semana, recorran sus exposiciones temporales, exploren la bóveda filatélica, para terminar su visita diviértanse con los talleres en el club infantil.

¡Saludos postales!

Itamar Martínez32 Posts

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